Argentina sigue montada a la soja

El costo de tomar crédito en pesos argentinos en el exterior cae respecto del punto más bajo en tres meses en tanto las restricciones de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la compra de dólares y los precios récord de la soja reducen el riesgo de una devaluación.

Los rendimientos implícitos de los futuros sin entrega, NDF por la sigla en inglés, o el interés que los inversores pagan por fijar ahora una paridad cambiaria para pesos que quieren tomar en el futuro, cayeron a 26,3 por ciento el mes pasado, según datos que recopiló Bloomberg. Se trata de los más bajos desde mayo, cuando los rendimientos aumentaron al nivel más alto en cuatro años, 61,2 por ciento, en momentos en que los operadores apostaban a que Fernández crearía un sistema cambiario dual, indican los datos.

Argentina está excluida de los mercados de bonos externos desde su impago de US$95.000 millones de 2001 y Fernández impone controles cambiarios para evitar que los argentinos vendan pesos mientras ella trata de pagar deuda e impulsar el crecimiento económico. Conforme la salida de dólares declina al nivel más bajo en cinco años y el aumento del precio de la soja incrementa la recaudación impositiva de la principal fuente de dólares del país, los inversores ahora apuestan a que Fernández podrá limitar la declinación a 7,03 por ciento en los próximos tres meses. Es la mitad del ritmo pronosticado en mayo.

“La probabilidad de una devaluación o un sistema cambiario múltiple en el próximo año es baja, mucho más baja que hace dos meses”, dijo en entrevista telefónica Ezequiel Aguirre, un estratega de Bank of America Corp. en Nueva York. El ingreso de dólares de la soja “compra tiempo”.

Funcionarios de prensa del Ministerio de Economía no contestaron un correo electrónico de Bloomberg en el que se les solicitaban declaraciones sobre la política cambiaria del gobierno.

Contratos NDF

La negociación de futuros sin entrega, o contratos NDF, comenzó a principios de la década de 1990 y permitió a compañías e inversores reducir su riesgo cambiario en países en vías de desarrollo donde los controles de capital limitaban las transacciones en moneda extranjera, según un informe de 2005 del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

El contrato permite a los inversores vender dólares por monedas como el peso argentino a una paridad cambiaria acordada. Se obtiene una ganancia si el peso en el mercado spot es más fuerte que la paridad predeterminada cuando el contrato expira. Los contratos se establecen en dólares.

Los rendimientos de los bonos gubernamentales con denominación en pesos y vencimiento en 2038 han declinado 49 puntos básicos, o 0,49 puntos porcentuales, a 11,41 por ciento desde fines de mayo conforme disminuían las estimaciones de los inversores respecto de una depreciación más rápida. Los costos crediticios del gobierno aumentaron el 24 de mayo al punto más alto en dos años, 12,1 por ciento.Bloomberg

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