China va hacia una economía sin efectivo

China está tratando de poner riendas a su pujante e innovador sector de finanzas en Internet, que ofrece un vistazo a cómo el resto del mundo podría en algún momento manejar el dinero, aunque también ha sido escenario de publicitados abusos.

Las empresas chinas de Internet han transformado el teléfono inteligente promedio en una plataforma para hacer transacciones sin efectivo de por medio, transferencias bancarias, operaciones crediticias e inversiones que van mucho más allá de lo usual en Estados Unidos. Los consumidores chinos, muchos de los cuales no tienen tarjetas de crédito, compran fondos del mercado monetario, se dividen la cuenta de un restaurante y pagan servicios que van desde un taxi a comida a domicilio con la misma aplicación en sus smartphones.

Casi una cuarta parte del país, un número que supera el total de la población estadounidense, hizo pagos en línea el año pasado. El proveedor de datos Euromonitor International estima que los pagos móviles en China ascendieron a US$213.000 millones en 2015, comparado con US$163.500 millones en EE.UU. El mayor servicio de pagos, una afiliada del gigante del comercio electrónico Alibaba Group Holding Ltd. llamada Alipay, cuenta con 400 millones de usuarios.

“Estas cifras son fenomenales comparadas con otros proveedores de pagos que operan globalmente”, dijo Ng Zhi Ying, de la consultora Forrester Research Inc.

Las empresas de Internet quieren que los usuarios abran cuentas bancarias en línea usando selfies para confirmar sus identidades. Mientras tanto, las financieras chinas que conectan en línea a inversionistas con prestatarios mediante plataformas, conocidas como P2P, otorgaron el año pasado unos US$33.200 millones en préstamos, 43% más que en EE.UU. El banco de inversión Morgan Stanley calcula que la emisión se podría triplicar en los próximos dos años.

Ahora, los reguladores chinos han establecido algunas reglas del juego. Divulgaron algunas directrices que limitan lo que pueden hacer las plataformas de pagos y propusieron un borrador de normativas para la industria P2P, donde un crecimiento explosivo se ha visto salpicado por casos de presunto fraude.

“Las oportunidades y los riegos del financiamiento en Internet son proporcionales, lo que significa que ambos son enormes”, dijo Joe Nagi, director y socio gerente de la oficina de la consultora McKinsey & Co. en Hong Kong.

Los reguladores también se han resistido a aprobar ciertas tecnologías, como la de reconocimiento facial, para abrir cuentas bancarias en línea sin necesidad de acudir a sucursales físicas o cajeros automáticos.

El Banco Popular de China informó recientemente que China carece de los estándares básicos de tecnología biométrica así como de criterios industriales nacionales para su uso en el sector financiero. “Por ende, no se dan las condiciones para el uso de la tecnología biométrica como método primario para verificar las identidades de los depositantes”, indicó el banco central.

“En China, se ven muchas cosas que ocurren por vez primera en las plataformas móviles y de Internet”, afirmó Tim Pagett, líder de la industria de servicios financieros de Deloitte China, quien añadió que los consumidores chinos pronto podrían comprar un auto y pólizas de seguros con sus smartphones. En cuanto a la propagación de las finanzas en Internet, “China está muy por delante del resto del mundo”, manifestó.

Las finanzas en línea llegan a partes de la economía, como los estudiantes, los agricultores y los camioneros, que durante mucho tiempo no han podido acceder al sistema bancario estatal.

En la ciudad portuaria de Tianjin, el camionero Shi Junze tuvo serios problemas hace dos años cuando las tarifas de transporte cayeron y sus clientes aplazaron sus pagos. “Llegamos a un extremo en el que básicamente no podíamos mantener nuestros camiones” relató. “Y los bancos no otorgan préstamos a personas comunes y corrientes como nosotros”.

Fincera Inc., un servicio en línea de financiamiento de camiones que cuenta con el respaldo de una plataforma P2P, le concedió 30.000 yuanes, unos US$4.600, en un crédito mensual para costos de reparaciones, mantenimiento y gasolina. “Lentamente, pudimos hacer nuestros pagos hasta que finalmente superamos el mal momento”, señaló. Con los ingresos adicionales, la familia de Shi formó una pequeña empresa de venta de camiones.

Las finanzas por Internet se han disparado en gran parte porque los bancos tradicionales no les han ofrecido a muchas personas acceso a vehículos de inversión y otras vías de multiplicar su dinero. Se han limitado, más bien, a financiar empresas estatales que son menos riesgosas puesto que cuentan con el aval implícito o explícito del Estado. Los bancos, sin embargo, han prometido competir.

Hasta ahora, los reguladores se habían mantenido al margen, conscientes de que la banca en Internet puede ayudar a promover los objetivos del gobierno de aumentar el consumo doméstico y el emprendimiento. China es “una gran área gris”, señala Fan Bao, presidente del banco de inversión China Renaissance, que ha participado en acuerdos con compañías de Internet. “Se puede ser muy creativo, hacer lo que se le dé la gana”.

Colosos chinos de la web como Tencent Holdings Ltd. y Ant Financial Services Group, una filial de Alibaba, ya están inaugurando bancos que sólo tienen presencia en línea.

“Los bancos tradicionales sólo sirven para el ahorro”, dice Hu Yu, en empresario de 24 años en la ciudad de Hangzhou. Hu señaló que usa un banco en Internet respaldado por Tencent para invertir 40.000 yuanes en un fondo del mercado monetario que ofrece una tasa anual de 8%, mucho más suculenta que la de un depósito bancario.

Los gigantes de Internet han propuesto que los clientes interesados abran cuentas utilizando software de reconocimiento facial instalado en las cámaras de sus teléfonos inteligentes.

Aunque los reguladores no han aprobado la iniciativa, ejecutivos del sector señalan que hay negociaciones permanentes con las empresas.

“Entiendo la cautela de los reguladores”, afirma Jason Lu, quien está a cargo de gestión de riesgo de fraude en Ant Financial Services Group. “Se trata de un hito muy importante. Estamos llevando tecnología a los servicios financieros, el área de mayor seguridad y más sensible”.

El gobierno anunció hace unos días que investiga al prestamista P2P Ezubo y a empresas relacionadas por presuntas operaciones ilícitas, aunque no brindó más detalles. El sitio de Ezubo dejó de funcionar y fue imposible localizar a sus ejecutivos para que comentaran al respecto. Hasta el 8 de diciembre, la empresa tenía 909.500 inversionistas y una cartera de préstamos de 74.568.000 millones de yuanes, según la firma de mercado Wangdaizhijia.

Las nuevas reglas del banco central en el rubro de los pagos en línea exigen que las compañías den pasos para verificar las identidades de sus usuarios y limiten la cantidad de fondos que se pueden transferir entre cuentas.

La mayoría de las empresas chinas de préstamos P2P tendrían problemas para sobrevivir bajo la nueva normativa, advirtió Kevin Guo, fundador y copresidente ejecutivo de Dianrong.com, una de las mayores plataformas de crédito P2P del país.

Fincera, la plataforma de financiamiento de camiones, dijo que está en negociaciones con un banco chino para ceñirse a las nuevas regulaciones, pero que el proceso es oneroso. Spencer Li, vicepresidente de producto de Fincera, señaló que pocos bancos cuentan con productos capaces de servir las necesidades de las plataformas P2P.

“Los bancos no son plataformas de Internet. No hacen el mejor producto para Internet”, dijo Li.WSJ

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