Ecopetrol (EC): problemas en todos lados

Algunos de los proyectos más importantes de Ecopetrol (EC) tienen varios problemas en común: los líos laborales, los sobrecostos y la reestructuración de las propuestas iniciales.

Las refinerías de Cartagena (Reficar) y Barrancabermeja son un ejemplo de esta situación a la que se suma la construcción de la principal planta de etanol de Colombia, que desarrolla Bioenergy, empresa en la que Ecopetrol participa con 91,43%.

La iniciativa que comenzó como una apuesta para el sector de biocombustibles ha tenido trabas que multiplicaron el presupuesto, de US$138,6 millones estimados en 2010 a US$650 millones calculados para este año.

“Colombia tiene buenas oportunidades para el etanol, gracias tratados de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, así que sería coherente que haya una capacidad de producción basada en eso”, dice Pedro Carmona, director del Instituto de Hidrocarburos de la Universidad Sergio Arboleda.

Pero el desarrollo de este proyecto no ha ido a buen paso. Cuando el trabajo de ingeniería y construcción se adjudicó a la española Isolux en junio de 2010, se dijo que la ejecución comenzaría en 2011 y que la planta estaría lista en el primer trimestre de 2013, con una capacidad de producir unos 480.000 litros de diésel.

Pese a eso, en septiembre de 2011 se pidió la primera ampliación presupuestal, porque se reestructuró la propuesta inicial. “El incremento del precio del contrato se justificó por cambios en la configuración de la planta (…) se incrementó por variación en los siguientes componentes: capacidad de la caldera, adecuación de estándares de seguridad, inversión en pilotaje y cimentación”, entre otros puntos, justificó Bioenergy en su informe de 2011.

A la situación presupuestal se sumaron los problemas laborales. A finales de 2013, más de 280 trabajadores protestaron por la falta de pagos de salarios y prestaciones. Isolux no respondió por la situación y, en su lugar, Bioenergy tuvo que pagarles más de $581 millones a los empleados, para cumplir con acuerdos a los que llegaron este año y que se han mantenido hasta la fecha, señala Aleck Santamaría de la Cruz, gerente de Bioenergy.

Estos problemas de ejecución llevaron a que el proyecto no estuviera listo en 2013 y mucho menos, a comienzos de este año, cuando la filial de Ecopetrol terminó el contrato con la española. “La consecuencia de la liquidación del contrato llevó a adicionar más tiempo de ejecución al proyecto y que se pierdan las garantías de algunos de los equipos que ya se habían adquirido”, asegura el gerente.

A la fecha se calcula que debido a todos estos problemas, el proyecto ya cuesta unos US$450 millones, pero se ampliará en otros US$200 millones, para un total de US$600 millones.

El directivo de Bioenergy cree que no habrá más aumentos en los costos, porque dentro del proceso de planeación incluyeron unas condiciones para el nuevo contratista, Consorcio Menegua. “Eso nos da la tranquilidad de tener compañías de primer nivel en la construcción y desarrollo de este tipo de proyectos”, agrega.

Con estos nuevos compromisos, Santamaría de la Cruz cree que la parte técnica del proyecto estará lista en el primer semestre de 2016 y operará desde el segundo semestre de ese año.

Jorge Bendeck, presidente de Fedebiocombustibles, explica que las demoras no le convienen al sector, porque el Gobierno ya les puso la meta de llegar a una mezcla de 10% de etanol en los combustibles, para el próximo año. Gracias a la operación de esta planta y otra en el Ingenio Riopaila, llegarían a 20% en 2020.

Esta situación se podría comparar con la de Reficar, que comenzó con un presupuesto de US$3.800 millones y a la fecha se calcula en más de US$6.500 millones, porque se reestructuró la capacidad inicial. También ha habido paros laborales por protestas contra la contratista CB&I.

La situación en Barrancabermeja no es muy diferente, porque desde 2008 se anunció una modernización que aún se estructura. Javier Genaro Gutiérrez, presidente de Ecopetrol, dijo que se están tomando el tiempo para no repetir los errores cometidos en Reficar. Por ahora, la compañía espera solucionar esta situación.

Isolux deberá responder por aumentos
Mientras que la empresa avanza en la siembra de las 14.400 hectáreas, el gerente de Bioenergy señaló que ya solicitaron un proceso de arbitramiento ante un tribunal para que Isolux responda por los efectos de la demora del contrato, lo que incluiría los US$200 millones adicionales que costará el proyecto. Este proceso podría extenderse más de un año, pero el directivo confía en que tienen todos los argumentos para que la española responda por los sobrecostos que hasta ahora se han generado.

Las opiniones

Pedro Carmona
Dir. Inst. de Hidrocarburos de la sergio arboleda
“Colombia tiene un buen mercado internacional para el etanol, porque varios de los TLC han dado apertura a la venta del producto en países como Estados Unidos y Canadá ”.

Jorge Bendeck
Presidente de fedebiocombustibles
“La ejecución del proyecto y la planta en el Ingenio Riopaila, nos ayudarán a cumplir la meta para 2020: que 20% de la mezcla de los combustibles sea hecha con etanol”. Larepublica.co

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