El desafío de Bolivia: Vaca Muerta y el presal

El cordón umbilical de ductos que une a Bolivia con Argentina y Brasil brinda al país un buen nivel de seguridad para el mercado de su gas natural a corto y mediano plazo, pero hace falta avanzar agresivamente en exploración, diversificación de mercados fuera de la región e industrialización para que el recurso energético  siga dando ganancias por los próximos 20 a 30 años.

Y es que en años recientes, Brasil (2007) anunció el descubrimiento de sustanciales recursos de petróleo y gas natural en reservorios situados bajo una capa impermeable de sal en su litoral, cuya extracción requiere una perforación marítima a más de 3.000 metros a través de agua, roca y más de 1.500 metros de sal, en un sector ubicado a más de 300 kilómetros de la costa.

Además, Argentina anunció en noviembre de 2011 el hallazgo en Vaca Muerta de una formación de shale oil (petróleo de esquistos)  y  shale gas, situada en las provincias de Neuquén, Río Negro y Mendoza.

Se  estima  un  potencial para la obtención de 802 trillones de pies cúbicos (TCF) de gas y  recursos de petróleo que alcanzan los 27.000 millones de barriles, según el último informe (2013) de la Administración de Información Energética (EIA) de Estados Unidos.

Tranquilidad a mediano plazo
En la perspectiva de Álvaro Ríos, experto en la industria petrolera, “en los próximos 10 años, ninguna de las dos reservas significa un peligro para las exportaciones bolivianas”.

Esto debido  a que  Argentina no ha podido captar las inversiones necesarias para desarrollar Vaca Muerta, “por los problemas financieros de seguridad jurídica, que tiene que ver también con temas políticos”.

Agrega que las inversiones no  alcanzan para desarrollar el mencionado hidrocarburo no convencional; por lo tanto, las amenazas podrían presentarse  más allá de los próximos 10 años. Argentina no pudo retomar el desafío del autoabastecimiento pleno a corto plazo.

“No importa  cuál de los dos proyectos sea más competitivo para los intereses bolivianos, o cuál sea más factible, lo que nos debe  preocupar es  cuál será la capacidad del país para negociar”, describe el especialista en análisis  del mercado de los hidrocarburos, Bernardo Prado.

Afirma que tanto Brasil como Argentina seguirán necesitando el gas natural boliviano sin que importe Vaca Muerta y el Presal, pues Bolivia tiene  una infraestructura de transporte instalada con ambos países y “el recurso ya está ahí, ya se sabe que existe”.

Sin embargo, se debe tomar en cuenta que las cosas han cambiado. Hasta hace un par de años, Brasil y Argentina necesitaban importar el gas boliviano, que era su única fuente de suministro, pero esto dejó de ser así debido al ingreso agresivo al mercado del Gas Natural Licuado (GNL), que presenta más facilidades en su transporte y se considera un salvataje oportuno en casos de sobredemanda.

Opciones  para el largo plazo
La negociación en 2019 con Brasil, una vez que concluya el contrato de compraventa de gas vigente, será una muestra de cómo se pintan las cosas para Bolivia como proveedor energético para Argentina.

De todas maneras, “Bolivia debe buscar mercados alternativos o ver la forma de generar riqueza con el gas natural a nivel interno. En este caso, la respuesta sería la industrialización, pero debemos tener certeza  de que industrializando se van a generar iguales o mayores ingresos que exportando el gas”, reflexiona Prado.

Ríos indica que Bolivia  debe explorar y que está algo demorada en ello. “No es que Bolivia necesita el gas, sino que requiere de las exportaciones”, enfatiza.

Ambos toman en cuenta que para después de los próximos 10 años, la situación podría complicarse. De hecho, en anteriores ocasiones, la presidenta de argentina, Cristina Fernández, ya ha manifestado que con las reservas en Vaca Muerta su país se encaminará hacia la independencia energética.

Ríos concluye que “Bolivia tiene un tiempo para pensar; creo que después de 2019 habrá otro periodo de  cinco o 10 años en que se seguirá demandando gas boliviano. El gas boliviano, siempre que se den las inversiones adecuadas en Argentina,  tendrá que buscar otros mercados fuera de la región o producir GNL”.Paginasiete

Etiquetas: , , , ,

Escribe una respuesta

Un moderador leerá tu comentario y este podría tardar un poco en aparecer en el blog. No hace falta que lo vuelvas a escribir o enviar.