La unidad de la eurozona y una prueba de fuego

¿Qué debe hacer la Eurozona en este difícil momento de la crisis que amenaza a varias de sus economías? No caben dudas que el “arréglese cada uno como pueda” no funciona en esta situación en la que una posible caída de Grecia, puede desatar un efecto contagio que representaría un durísimo revés para la supervivencia del euro y la fortaleza del bloque económico como tal.

Alguna vez escuché que el diseño de la eurozona está pensado en función de un contexto económico benévolo pero no tiene capacidad de respuesta en caso de situaciones adversas. La eurozona no sabe lidiar con los malos tiempos y eso es lo que hasta el momento está demostrando. ¿Qué hay acerca de las economías líderes del bloque? Por el momento muy poco por parte de Alemania y Francia. Sólo una reciente propuesta del ministro de Finanzas de Alemania que ha diseñado un plan según el cual los países que usen el euro proveerán una ayuda que iría entre 20.000 y 25.000 millones de euros para Grecia. ¿Podrán aportar todos los países del bloque? ¿Alcanzará?

Que las economías de España, Italia, Irlanda y Portugal se encuentren atravesando grandes dificultades fiscales, no deja otra alternativa que pensar en soluciones de conjunto. Ya habrá tiempo para echar culpas y pedir resarcimientos. Por el momento, lo urgente prevalece y eso que es urgente en estos momentos es evitar un colapso global en las economías de Europa y particularmente, en su sistema financiero.

En momentos en que no abundan las ideas creativas, George Soros acaba de proponer la creación de un mercado de eurobonos “bien organizado”, el cual, contribuiría a restablecer la estabilidad financiera en toda la eurozona.

“De esa forma se reduciría sensiblemente el costo de la financiación y sería el equivalente del desembolso en tramos de los préstamos condicionales del Fondo Monetario Internacional”, era el claro argumento de Soros, que lo motivaba a realizar tal propuesta.

¿Por qué puede resultar una buena idea la creación de un mercado de eurobonos? Desde mi punto de vista, un elemento no menor de dicha alternativa es la señal que esta decisión implica para los mercados: un bloque económico unido decidido a ayudarse mutuamente para superar este mal momento, más allá de las responsabilidades que hayan tenido los países miembros.

La crisis sin dudas, dejará una enseñanza de gran valor para la eurozona, que deberá tener muy en cuenta los errores cometidos para no volver a repetirlos. De este modo, sí podrá avanzar en la consolidación del bloque y en una mayor fortaleza macroeconómica que lo haga menos vulnerable, tanto conjuntamente como a nivel de sus países miembros, a los diferentes shocks externos a los que pudiera estar sometido.

¿Es viable la propuesta de Soros? Sí, aunque por el momento Alemania se opone enérgicamente a la posibilidad que plantea Soros. Alemania está decidida a castigar los excesos del resto de las economías del bloque. El problema es que también dicho castigo implicará un efecto negativo para su propia economía.

Quizás Alemania debería aceptar el salir en ayuda de las economías europeas con problemas, a través de este mecanismo de financiamiento avalado por el bloque, por una serie de motivos. En primer lugar, la decisión de apoyar esta medida la reafirmaría en su posición de líder del bloque regional. En segundo lugar, representaría no solamente para las economías en problemas, una muestra de la utilidad de formar parte del bloque económico. Vale recordar que la pertenencia a la eurozona, además de los beneficios que le ha generado a la economía española, ha dificultado su capacidad de ajuste

Creo que además Alemania debería aceptar como una penalización por la falta de capacidad para no permitir un desborde en la disciplina fiscal de los países integrantes del bloque económico. Si las economías en problemas llegaron a esa situación es por las fallas en los mecanismos de control del bloque, en los que Alemania y también Francia, tienen grandes responsabilidades por su liderazgo regional.

La concreción de un mercado de eurobonos “bien organizado”, contribuiría además para fortalecer al euro frente a las principales divisas. La moneda de la eurozona ha sido duramente golpeada en el último tiempo por los problemas graves que han manifestado sus economías. El excesivo debilitamiento del euro puede implicar el surgimiento de presiones inflacionarias que obligarían al Banco Central Europeo (BCE) a tomar medidas negativas en términos de perspectivas de recuperación económica.

No sólo existen cuestiones de riesgo moral en juego en estos momentos en la eurozona. El futuro del bloque como tal y del euro en particular está seriamente amenazado. Es por este motivo que es “ahora” el tiempo de actuar y se deben tomar las medidas del caso de manera urgente para evitar que la crisis se siga expandiendo. No caben dudas que es muy distinto tener que salir a emitir eurobonos para respaldar a Grecia, país con una baja representación en el bloque, que tener que salir a emitir eurobonos para respaldar además a España, Italia, Irlanda y Portugal.

Los países líderes del bloque deben ser conscientes que esta crisis puede ser terminal para el euro y es por este motivo que deberán pensar en términos del bloque y no en términos individuales. El multimillonario húngaro manifiesta su desconfianza sobre el futuro del euro: “La supervivencia de Grecia igual dejará en duda el futuro del euro. Incluso si supera esta crisis, ¿qué pasará con la siguiente?”. La misma pregunta debería hacerse Alemania y Francia.

¿De quién es la culpa de los problemas de Grecia, España y el resto de los países de la eurozona? Todo ha funcionado mal en este largo período de crisis. Las instituciones han demostrado graves fallas en el logro de sus objetivos, incluso los más básicos. Es por este motivo que la necesidad de reformas profundas implicará para la eurozona avanzar hacia una monitorización más intrusiva y determinar las modificaciones institucionales necesarias para “establecer ayuda condicionada”, tal como plantea Soros.

La eurozona está sometida a una prueba de  carácter. Deberá demostrar capacidad para actuar en tiempos difíciles como una unidad. La cooperación mutua representaría una muy buena señal puertas afuera y contribuiría a aumentar la percepción de fortaleza de las economías individuales.

¿Soluciona los problemas la creación de un mercado de eurobonos como el propuesto por Soros? En un mundo con tantos desbalances globales, el excesivo éxito de este mercado podría ser perjudicial ya que podría influir sobre las preferencias de los inversores globales afectando negativamente el apetito por los títulos de deuda de EEUU, país que no logra disminuir su gran déficit fiscal.

A lo largo de esta crisis, cada vez que los países, tanto de Europa como del resto de los continentes, han optado por acciones individuales y egoístas, han tenido que soportar mayores costos por sobre los limitados beneficios alcanzados en estas acciones. Una mayor determinación para tomar acciones coordinadas y cooperativas en el marco del G-20 probablemente hubieran logrado ponerle un freno a esta crisis que no deja ver su final en el corto plazo.

Horacio Pozzo

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