Los mayores peligros de la economía española

La economía de España no se pasa por un buen momento, pero para peor, aún su situación puede verse agravada. La situación por la que atraviesa es de total inestabilidad. Y lo que en otras ocasiones hubiese sido un simple resfrío, como puede ser una baja inesperada en la recaudación fiscal, hoy podría llevarla al colapso final. La economía de España se enfrenta a múltiples peligros.

¿Se pueden identificar?

Eso es lo que intentaré hacer en el presente artículo.

En un artículo escrito para Libertad Digital, Soriano remarcaba tres grandes peligros a los que está sometida la economía de España y sobre los que existe una amplia coincidencia entre los expertos. Y estos peligros son su tamaño para ser rescatada en caso de ser necesario, los problemas políticos que enfrenta a la hora de llevar adelante la reducción de su déficit fiscal y la situación del mercado laboral.

Estos tres elementos en realidad interactúan entre sí, provocando un círculo vicioso que hunde cada vez más a España en una situación cuyo destino final pareciera ser el colapso económico.

España no es Grecia y es por este motivo que un eventual rescate implicaría mayores esfuerzos por parte de la Unión Europea, esfuerzos sobre los que no hay gran convencimiento acerca de su concreción en caso de ser necesario (de hecho, Alemania no se ha mostrado muy dispuesta a ayudar siquiera a Grecia). Este temor aumenta sin dudas la probabilidad que la economía española colapse en caso que los mercados sean invadidos por el temor.

La probabilidad del colapso de la economía española aumenta en la medida que no puede controlar su déficit fiscal y, consecuentemente, su endeudamiento. El gobierno de Rodríguez Zapatero se encuentra muy debilitado y no tiene grandes coincidencias con la oposición para poder avanzar en medidas de fondo para enfrentar la situación fiscal. Desde la oposición no solamente se descree acerca de la determinación del gobierno para reducir el déficit, sino además no se cree que la gestión de Zapatero sea capaz de hacerlo. Si hay algo para rescatar son las declaraciones del máximo responsable de Fitch para las calificaciones de deuda soberana de Europa, Oriente Próximo y África, Brian Coulton, quien consideró positivo el Programa de Estabilidad 2009-2013 que el Gobierno español presentó ante la Comisión Europea ¿Qué ve Coulton que no ven los demás?.

En medio de esta situación, encontramos una economía que no tiene argumentos para reaccionar. Internamente, la demanda de consumo y de inversión del sector privado español, está por el piso. Externamente, la depresión de la economía global ha desnudado como nunca los problemas de competitividad de España, los cuales están estrechamente vinculados al mercado laboral.

La reforma del mercado laboral, una reforma profunda que le otorgue flexibilidad, aparece como una necesidad imperiosa para devolverle a España su competitividad. ¿Es posible llevarla cabo? Creo que con una economía que está por superar el 20% de desocupación, este es un momento más que oportuno. La necesidad de generar cuanto antes, fuentes de trabajo, deriva en una mayor predisposición de los sindicatos a negociar. No digo que van a mostrarse amigables, pero sí menos resistentes a la reforma.

Muchos españoles se sienten atemorizados con la posibilidad de la reforma en el mercado laboral. La falsa creencia que dicha flexibilidad aumentará la posibilidad de ser echados, es el argumento que se esgrime. Pero en realidad lo que se debe ver es que en mercados laborales pocos flexibles, las empresas se muestran reacias a contratar personal dados los elevados costos en que deben incurrir, por lo que la flexibilización en la regulación del mercado de trabajo, derivaría en una mayor demanda de mano de obra por parte del empresariado.

El gobierno de Rodríguez Zapatero tiene múltiples frentes de acción sobre los que debe actuar lo más rápidamente posible, para enviar señales claras y contundentes a los mercados de que la economía española implementará políticas económicas consistentes con la reducción del déficit y la mejora de su competitividad. De esta manera, podrá romper con el círculo vicioso en el que se encuentra hundida e iniciar el círculo virtuoso que la devuelva hacia la senda de crecimiento.

En este camino hacia la recuperación (el cual aún no ha emprendido), a la economía española le esperan otros peligros no menores. El mercado inmobiliario, el sector financiero y las implicancias de la pertenencia de España a la Eurozona.

El mercado inmobiliario español aún no ha terminado su ajuste. Para colmo de males, en el último tiempo, el stock de viviendas sin vender se vio incrementado producto del mayor volumen de nuevas edificaciones por sobre las ventas. La dinámica de nuevas construcciones no parece ser sostenible en este contexto y la posibilidad de una profundización de la crisis en el mercado inmobiliario, puede ser el golpe de gracia que necesita la economía española para el colapso.

Con los ojos puestos sobre lo que ocurre en el sector inmobiliario, se encuentra el sistema financiero. El Banco de España había resaltado lo exitosa que había sido su regulación anticíclica en el sistema financiero español, pero obvió considerar las graves fallas que esa misma regulación había tenido en relación a la administración de riesgos de las inversiones en el sector inmobiliario. Las entidades bancarias españolas escaparon a los activos tóxicos del sistema financiero estadounidense, pero se están envenenando con la gran cantidad de viviendas que tienen para liquidar.

La situación por la que atraviesa el sistema bancario español ha provocado que los créditos nuevos concedidos a familias y empresas se hayan desplomado en un 32 % y un 38,5 % en el mes de enero respecto al mes anterior. Para el Observatorio del Trabajo Autónomo, los problemas de solvencia de bancos y cajas seguirán imponiendo restricciones sobre el crédito al sector privado en los próximos meses, con efectos negativos tanto para las perspectivas de crecimiento económico como para la recaudación fiscal. En la raíz de los problemas por los que atraviesa el sector bancario, existe un stock de un millón de viviendas sin vender.

El euro y la pertenencia de España a la Eurozona, le imponen una rigidez que la incomoda en estos momentos. Dentro de la incidencia negativa que ha resultado el deterioro de la economía griega, el impacto negativo que ha tenido sobre el valor del euro, le ha dado un cierto respiro a la golpeada competitividad de la economía española. Un euro a US$ 1,5 hubiese sido un gran obstáculo para las perspectivas de recuperación de la demanda externa. Por otra parte, la eurozona le ha sacado ventaja a España en lo referente a la recuperación económica. Eso es una mala noticia ya que la política monetaria implementará su ciclo ascendente de tasas antes de lo aconsejable para España, impactando negativamente en sus perspectivas de crecimiento.

No quedan dudas que los riesgos a los que se enfrenta la economía española son de significatividad. La superación de esta situación de crisis, está muy supeditada a lo que ocurra en el contexto externo. Es muy probable que los shocks externos (positivos o negativos), determinen la suerte de la economía española.

Horacio Pozzo

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