Vía libre para General Electric (GE) por Alstom?

El gobierno francés llegó a un acuerdo para comprar una participación en Alstom  de manos de su principal accionista, indicó el domingo el ministro de Economía Arnaud Montebourg, despejando el camino para que el conglomerado estadounidense General Electric Co. (GE)  complete la compra de la mayor parte de la firma industrial francesa.

El acuerdo —alcanzado tras conversaciones maratónicas entre el gobierno y el conglomerado Bouygues SA EN.FR -1.35%  — le da al gobierno la opción de comprar una participación de hasta 20% en Alstom de manos de Bouygues en una fecha futura, informó Montebourg.

“Llegamos a un acuerdo con Bouygues”, sostuvo Montebourg. La empresa confirmó el acuerdo en una declaración, y agregó que la opción del gobierno de comprar las acciones de Alstom durará 20 meses y comenzará luego de que se cierre el acuerdo entre GE y Alstom.

Bajo el acuerdo del domingo, el gobierno puede comprar las acciones de Alstom en manos de Bouygues con un descuento frente a la cotización del mercado, con un precio mínimo de 35 euros (US$47,60), ajustado por dividendos especiales y otros eventos que puedan influenciar el precio, dijo Bouygues.

El ministro agregó que París compraría la participación cuando las acciones de Alstom se coticen en sus niveles “más bajos” en el mercado bursátil.

El acuerdo para comprar las acciones elimina el obstáculo final en el cortejo que GE hizo sobre Alstom. Francia había advertido que no daría luz verde al acuerdo entre GE y el conglomerado francés hasta que el gobierno comprara buena parte de la participación que Bouygues tiene en Alstom.

París tiene la intención de convertirse en el mayor accionista de Alstom para fortalecer su control sobre el fabricante de equipos de energía y trenes bala. Alstom va a surgir de la adquisición de GE como un socio igualitario en una serie de empresas mixtas que emplean a miles de personas en Francia y producen tecnología políticamente sensible, como las turbinas para centrales nucleares.

Pero la decisión del gobierno de comprar la participación en Alstom en una fecha futura y luego de que los mercados tengan tiempo de reaccionar al acuerdo, marca una concesión que podría hacer que la compra le resulte más costosa en momentos en que el país está luchando para cumplir los objetivos presupuestarios aprobados por la Unión Europea.

El momento es importante porque Alstom dice que parte del pago en efectivo que hará GE, estimado por los funcionarios gubernamentales en entre 8.000 millones y 10.000 millones de euros, será devuelto a los accionistas de Alstom.

Con el acuerdo del domingo, Bouygues ahora tiene derecho a una parte de ese dinero, en lugar del gobierno.

El viernes, el presidente ejecutivo de GE, Jeff Immelt, consiguió una bendición preliminar del gobierno francés para comprar una participación mayoritaria en Alstom, superando a rivales de Alemania y Japón. El acuerdo por el negocio de electricidad de Alstom reduciría la dependencia de GE en su brazo bancario y ayudaría a Immelt a cumplir una promesa de cambiar el énfasis del conglomerado hacia sus operaciones industriales, que los inversionistas valoran más.

Las concesiones significarán un impulso menor para las ganancias de GE y menores ahorros de costos sobre el acuerdo, afirmó Nicholas Heymann, analista de Willia, Blair & Co. También podrían complicar la toma de decisiones de situaciones en las que el gobierno francés siente que tiene un interés.

GE está “pisando el acelerador para regresar a sus raíces de infraestructura industrial”, dijo Heymann. “La energía se perfila como el mayor impulsor de la segunda mitad de la década”.

La intensa búsqueda de un acuerdo por parte de Immelt muestra la presión que el ejecutivo soporta para cumplir con una meta esquiva desde hace tiempo: reducir la proporción de las ganancias que vienen de su brazo financiero a menos de 30% del total. Los productos más conocidos de GE incluyen turbinas, motores de avión, lavadoras y aparatos médicos. Pero el conglomerado aún obtiene casi la mitad de sus ganancias del otorgamiento de préstamos a clientes como cadenas de restaurantes y titulares de tarjetas de crédito de tiendas.

En sus casi 13 años al frente del conglomerado, el presidente ejecutivo de 58 años ha renovado el portafolio industrial de la compañía al dejar de lado negocios menos prometedores como plásticos y seguridad, vender la división de medio NBC-Universal, y concretar una serie de acuerdos para obtener una posición más prominente en equipos de petróleo y gas.

GE buscó durante mucho tiempo acuerdo valorados en US$4.000 millones o menos. Pero este año, Immelt dio señales públicas a los inversionistas de que avanzaría con acuerdos mayores a lo previsto si la empresa conseguía un buen precio. Luego en abril se filtraron las noticias del acuerdo con Alstom. Immelt viajó a París luego de la asamblea anual de accionistas de GE en un intento por aplacar a funcionarios franceses enojados, preocupados por la posibilidad de que la empresa estadounidense cerrara fábricas, despidiera trabajadores y robara un tesoro industrial del país.

La oposición francesa estuvo encabezada por el combativo ministro de Economía Arnaus Montebourg, quien inicialmente se opuso a la oferta de GE, alentó una propuesta rival de la alemana Siemens AG SIE.XE -1.12%  y ayudó a promulgar nuevas leyes que le dieron al gobierno francés poder de veto sobre ventas de activos estratégicos.

Sin embargo, el viernes Montebourg respaldó la oferta de GE. El cambio se produjo luego de que Immelt adoptara un rol de liderazgo en las negociaciones, al viajar tres veces a París para reunirse con el presidente francés François Hollande y altos miembros de su gabinete, y al soportar un interrogatorio público frente a un comité parlamentario.

Alstom emplea a miles de personas en Francia y sus turbinas son un componente crucial para la industria nuclear del país. También fabrica el característico tren bala francés, el TGV. Ese rol sumamente simbólico llevó a París a diseñar un rescate para la firma cuando tuvo problemas financieros hace una década.

De todos modos, el acuerdo ayudará a renovar a GE. Con Alstom, negocios industriales como turbinas energéticas, motores de aviones y equipos médicos representarán 75% de las ganancias de la empresa, un cambio enorme para un conglomerado que generaba más de la mitad de sus ganancias con su unidad financiera hace sólo siete años.WSJ

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